Conocí a Camus de la mano de Inés Cassagne hace más de 20 años. Siempre me gustó su manera de analizar las cosas, desde el realismo. Por eso me disgustaba que cada vez que lo comentaba con alguien, se remitiera a su posición como escritor del absurdo, de su época de El Extranjero. En Argentina hay poca gente que tenga un conocimiento de toda la obra del autor y de la evolución de su pensamiento. Por supuesto, mis limitados conocimientos me impedían hacer una defensa fundamentada del autor.
Cuando Inés me habló de su proyecto del Coloquio y de la forma en que lo quería plantear, me pareció una excelente oportunidad para darles a los argentinos una nueva oportunidad de conocer al autor, desde una perspectiva nueva.
Una de las herramientas más importantes con que contamos para la organización y difusión, fue la página web. Recibimos felicitaciones de todo el mundo por su claridad y eficiencia. Creo que el éxito de la convocatoria se debió en gran parte a la claridad de las consignas que se transmitían y al diálogo fluido que pudimos entablar con los ponentes gracias a ella.
Comenzamos lentamente, tratando de tantear el interés de los distintos sectores en el autor, y nos fuimos entusiasmando en la medida en que recibíamos apoyos.
A Inés le tocó convocar a los sectores académicos. Estos respondieron inmediatamente: la Asociación des Etudes Camusiennes, la Academia de Ciencias, la Alianza Francesa, Proyecto Villa Ocampo, Fundación Sur. Lo mismo sucedió con los sectores de la Cultura de la Embajada de Francia, del Ministerio de Relaciones exteriores, del Gobierno de la Ciudad, del Lenguas Vivas. Nos dimos cuenta que si la propuesta es interesante, finalmente, todos los sectores responden. Lo mismo sucedió con las empresas, fundamentales para hacer posible un proyecto que crecía todos los días.
Recibimos ponencias muy variadas, y de distintos países, lo que garantizaba una visión plural. La mayoría fueron aceptadas salvo algunas que no respetaban las consignas.
Una de las cosas que me interesaba, era tratar de llegar con el pensamiento de Camus al público en general. Si bien el ambiente académico es el punto de partida para la difusión de las ideas de un autor, pensé que la importancia del proyecto justificaba hacer un esfuerzo más… Y luego de hablarlo mucho con Inés, surgió la idea de la obra de teatro. Efectivamente, fue la mejor manera de llegar a todo el mundo. No fue una tarea fácil, ya que montar una obra de esa envergadura es muy oneroso y requiere mucho tiempo. Pero, felizmente, dimos con una directora, Soledad San Emeterio, tan entusiasta como nosotros, y nos embarcamos en la producción de “Estado de Sitio”, una obra que según el mismo Camus, refleja más cabalmente su pensamiento. El objetivo se cumplió porque todo el mundo salió hablando de Camus, y asombrados de la vigencia de su pensamiento ya que a través de su obra se explicaban muchas situaciones que estábamos viviendo en ese momento.
Cuando se acercaba la fecha, muchas alumnas de Inés se sumaron para hacer tareas que iban desde pegar etiquetas, hasta hacer de chaufer y acreditar en la entrada. El entusiasmo de las voluntarias fue fundamental para lograr el éxito del proyecto.
Finalmente llegó el día 23. Los invitados extranjeros estaban cómodamente alojados, algunos de ellos estuvieron hasta último momento sin saber si podrían venir.
En Villa Ocampo descubrimos la profunda relación que tenía Victoria Ocampo con Camus, puesta de manifiesto en las dedicatorias de los distintos libros que el autor le regaló. Nos dimos cuenta de la importancia de Victoria en la difusión de la cultura dentro de nuestra patria. Personas como ella pusieron las bases de la educación amplia y profunda que nos caracterizó alguna vez.
El apoyo logístico de la Alianza Francesa fue básico para el desarrollo del Coloquio ya que de una manera muy natural, se logró la comprensión mutua de todos los asistentes, al margen de las barreras del idioma. Todos los detalles estaban previstos y resueltos en forma excelente.
Los discursos de las autoridades en la apertura del Coloquio confirmaron la importancia del autor en la cultura argentina.
Las conferencias de los tres miembros de la Societe des Etudes Camusiennes, dieron los hilos conductores de las ponencias que hicieron un gran aporte ya que, según los comentarios de los especialistas franceses, en Argentina, y contrariamente a lo que sucede en Francia, se desarrolla más el aspecto filosófico que el literario del autor.
Creo que el objetivo del Coloquio, que era mostrar la evolución del pensamiento de Camus, que comienza como pensador del absurdo y termina en el humanismo, se cumplió. Esperamos poder publicar las ponencias y las conferencias para que estos aportes puedan ser utilizados en el futuro.
Uno de los resultados más importantes que logramos, fue formar una base de datos de 500 personas interesadas en el autor. Esto es una motivación muy importante para tratar de continuar con la difusión de su pensamiento en América Latina. La Societé des Etudes Camusiennes de Paris nos propuso formar una Sección Adherente Latinoamericana para continuar con esta tarea. Espero que lo podamos concretar.
Silvia Neuss
Comisión Organizadora
<< Novedades
|